12.4.13

Telar.

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Telar

Ya no pretendo hacer de esto un confesionario necesariamente de sensaciones negativas. De hecho no escribí tampoco en mi otro Blog por esta misma razón; despejarme. Despejarme en el sentido de tratar de integrar lo que pasé con lo que estoy pasando, y eso coserlo a lo que estará pasando luego. Ésta es precisamente la parte en donde choco con mi propia nariz y me digo "esto es de verdad, todo esto está ocurriendo ahora".
No implica que esté adherida a lo que pasó antes; de hecho cualquier otra persona, o tú mismo, me dirías que ya ha corrido una laguna de segundos a través para crear este ahora... Aunque para mí siga siendo poco; muchas veces no encuentro este presente demasiado integrado a lo que es real. Es la costumbre de ya haber manejado las cosas en rangos de meses, años.

De todas formas estoy de poquito a poco sujetando esto entre mis manos y sintiendo la tibieza. Y es mejor de lo que pude chispear en la cabeza. En esa transición en la que tomo el hilo y empiezo a unir,
infestada de sonrisas nuevas y sana del llorar anterior.
10.1.11

Kidding.

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LO QUE ESCRIBIÓ EL AUTOR DEBAJO DE LA FOTO FUE ALGO ASÍ:

"SE NOS OCURRIÓ EL PLAN DE UTILIZAR PEGAMENTO PARA UNIR NUESTRAS MANOS DENTRO DE LOS TUBOS, LO QUE SIGNIFICARÍA TENER A LA POLICÍA ENCIMA SI NOS ENCUENTRAN. ÉSTA FOTOGRAFÍA ES DE LAS MANOS PEGADAS DE DOS DE LOS MANIFESTANTES, ELLA Y ÉL, QUE SON UNA PAREJA. Y CUANDO ÉL COMENZÓ A ENTRAR EN PÁNICO Y LLORAR, ELLA NO PODÍA HACER OTRA COSA QUE MOVER SU PULGAR SOBRE SU MANO Y COMENZAR A ACARICIARLO, YO CASI LLORABA CON EL ESPECTÁCULO DE AMOR".
3.1.11

Sangre.

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Y tú, sabes qué? Sabes que no sabes?
Sabes que, si sabes, se sentiría tal vez tu latir en cualquier rincón de justo donde estamos, los vidrios y las paredes se vendrían abajo por el bullicio, para mí sinfonía de tu pulso, en el aire. Mientras las ventanas se resquebrajan yo podría hacer mil movimientos de mis manos para arrullarte, muy antes de que colapsen contra el suelo mil nacimientos de pequeños cristales, llorando, perdiendo a su madre para que ellos salgan. Podría sedarte de solo rozar la piel de tu frente de sudor frío, expectante a la nada, despierto a mi estar. Podría. Podría ahorcarme en sueños para despertar viniéndome a las memorias que tú sigues ahí.